Personal, Una palabra
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Me gustaría detener durante un instante el tiempo. Frenar el segundero del reloj y saltar fuera de esta realidad.
Como si de una pantalla de cine fuera, ser espectador de lo que me rodea, ver mis pensamientos y simplificarlos hasta reducirlos a una cuestión racional y sencilla de resolver.
Simplificar. Esa es, sin lugar a dudas, la parte fundamental del sentido de la vida que muchas veces se nos escapa. Eliminar todo lo superfluo, lo sobrante, lo que no necesitamos y que, sin embargo, añadimos como aditivo artificial a cada una de las situaciones de nuestra vida.
Sin ese edulcorante es posible, hasta quizá probable, que las decisiones de nuestra vida, los pasos a dar y los caminos a tomar fueran mas sencillos de escoger.
Pero la película de nuestra vida sigue sin que tengamos tiempo de detenernos un instante a entender, o si acaso a percibir, aquellos matices que nos indican cuál es el camino.










